Para los perplejos: “manda cojones”
para los que arengan: “¡cojones!”
para los que apuestan: “me corto los cojones”
para los que amenazan: “te corto los cojones”
para los que saben valorar: “vale un cojón”
para los valientes: “que par de cojones”
para los más valientes todavía: “tiene los cojones cuadrados”
para los que incitan: “no tienes cojones a hacerlo”
para las dificultades: “me costó 10 pares de cojones”
para los que desprecian: “me importa un cojón”
para los resignados: “tiene cojones la cosa”
para los asustados: “se le pusieron los cojones de corbata”
para los que afrontan retos: “puso los cojones sobre la mesa”
para los pasotas: “me toca los cojones”
para los anarquistas: “hace lo que le pasa por los cojones”
para los que ríen: “me descojono”
para los que triunfan: “me quedó de cojones”
para los que lograron alcanzar la perfección: “cojonudo”
para los miedosos: “acojonado”
para los persistentes: “tiene los cojones morados”
para los que tienen experiencia: “tiene los cojones pelados”
para los que pasan frío: “tiene un frío de cojones”
para los convencidos: “me saldrá por cojones”
para los torpes: “va pisandose los cojones”
para los que no hacen nada: “se está tocando los cojones”
para los hastiados: “venga va, tócame los cojones”
para los que están a punto de explotar: “como se me hinchen los cojones”
y por supuesto, para los que niegan con rotundidad, “Sí… ¡de cojón!”
seguro que tú también perteneces a esta comunidad, la comunidad Sí.. ¡de cojón!
…cuídala.